La importancia medicinal del aroma: los terpenos en el CBD

Por: Cristóbal Cortes

Conforme pasan los días en esta nueva ola verde uno escucha mucho acerca de los extractos de CBD (Cannabidiol) que no contienen o que contienen menos del 1% de THC para que su venta pueda ser legal en México. Sin embargo, más allá de los cannabinoides que ya estamos acostumbrados a escuchar nombrar, existen muchas otras moléculas que debido a las normativas en distintos países apenas se están descubriendo, junto con sus posibles valores terapéuticos.

Y su “reciente” descubrimiento e investigación de apenas pocos años es resultado de los procesos de producción que buscan evitar las sustancias consideradas psicoactivas en el extracto resultante, eliminando muchas otras sustancias que se han verificado tienen un uso terapéutico. Y todo esto con el fin de obtener la sustancia considerada “legal” en los países que han normado el uso del cannabis, aunque sea sólo en el ámbito médico.

Otra parte del proceso sobre el extracto es aquella que soluciona la situación del olor, la fragancia que socialmente es poco aceptada de una flor de cannabis. Gran parte de la población que podría mejorar su calidad de vida con cannabis medicinal evitarían, por presión social o prejuicio, el uso de una sustancia que deje ese olor a yerba, tal como evitamos oler a alcohol en el trabajo, en la casa, en una cita, etc. Es por esto que los terpenos muchas veces son eliminados de los extractos a pesar de que su efecto no sea considerado psicoactivo.

Los terpenos son las moléculas aromáticas producidas en la resina de la planta. Se estima que entre un 10% y un 30% del peso de la planta sean este tipo de moléculas. Los terpenos se encargan de varias funciones. Unos se encargan de “alejar a los depredadores, otros matarlos, otros retardar su maduración, y otros afectar su metabolismo de alguna forma” (1). Existen otros terpenos que atraen a los insectos polinizadores, y también otros que atraen a los enemigos naturales de aquellos insectos que depredan la planta.

Los terpenos son considerados el componente principal de los aceites esenciales de las plantas. Y en el cannabis, se han identificado por lo menos cien distintos tipos de ellos. El Mirceno, por ejemplo, es el más común en todas las variedades de mariguana, pero no está presente en el cáñamo textil. Su función terapéutica es analgésica, antiinflamatoria y antibiótica; bloquea algunos pro-mutágenos cancerígenos, y es antiespasmódico. Su aroma es similar al clavo de olor.

Otro terpeno de los más comunes es el Pineno. A éste se debe el olor de los pinos y los abetos. Este terpeno se utiliza como expectorante, broncodilatador, antiinflamatorio y antiséptico local en la medicina. Otro más, el Terpinol, tiene un aroma similar a las lilas, y a flores de manzano y de tila. De éste se ha encontrado su eficacia como sedante, logrando reducir la movilidad de ratones en laboratorio hasta en un 45%.

Y dándonos cuenta de las posibilidades terapéuticas de estos tres terpenos existentes en el cannabis, y reflexionando acerca de las posibilidades existentes en los terpenos hasta el momento localizados en la planta, podemos ver que la investigación del cannabis enfocada al ámbito médico apenas está comenzando.